
En este punto de tu carrera, ¿qué es lo que te sigue motivando a la hora de crear, girar y encontrarte con nuevos públicos?
Llevo encima muchas inseguridades y complejos, y por eso quiero que mi música llegue a las personas que están pasando por lo mismo. Esa llama sigue intacta.
En esta gira, ¿qué idea había detrás del vestuario y el maquillaje?
Representan lo que soy de verdad. Para esta ocasión me hice confeccionar trajes nuevos, con un esquema en rojo y blanco que transmite la tradición japonesa.
¿Cuál fue tu primera impresión al llegar a Latinoamérica? ¿Hubo algo que te sorprendiera de los fans?
No hubo nada que me sorprendiera especialmente, al final todos somos humanos viviendo en la misma Tierra, pero me enamoró la pasión con la que viven todo.
Algunos fans comentaron que se te veía más relajado y sonriente que en Japón. ¿Crees que actuar en Latinoamérica sacó un lado distinto de ti?
Al ser más difícil comunicarme con palabras, puse toda mi atención en cómo transmitir emociones como la alegría, la rabia o la tristeza directamente en el escenario.
En el live te vimos muy cerca de los fans: cantaste con los demás miembros, bajaste al público, incluso hablaste en español. ¿Eso fue espontáneo o algo preparado?
Todo salió de lo que sentía en ese momento.
¿Descubriste algo nuevo sobre ti mismo gracias a esta gira?
Que da igual el entorno o los problemas del viaje, siempre consigo encontrar la manera de seguir adelante.
También tocasteis en Perú, lo que fue un sueño hecho realidad para los fans. ¿Tienes algún recuerdo especial de allí?
Los fans y el staff nos recibieron con tanta calidez que solo me salía dar un live y una actuación que superaran sus expectativas.
¿Qué crees que diferencia a los fans japoneses de los latinoamericanos?
Los fans en Japón disfrutan haciendo la coreografía y el furi todos juntos, mientras que en Latinoamérica parecen dejarse llevar por la música con todo el cuerpo. Mientras todos disfruten, ambas formas son maravillosas.
¿Hubo momentos en los que, incluso sin palabras, sentiste esa conexión de corazón a corazón con los fans?
No fueron momentos concretos, fue durante toda la experiencia.
En el setlist de esta gira, ¿hubo alguna canción que cambiara de significado o se sintiera diferente en Latinoamérica?
Tocamos muchas canciones que la gente había pedido, así que varios ya las conocían, pero diría que “SUNRISE” brilló especialmente.
Al terminar el show, ¿cómo era la dinámica entre vosotros? ¿Algún episodio que recuerdes de la gira?
Nos reíamos de absolutamente todos los problemas que surgían. Creo que eso es lo más importante para un equipo.
¿Tenéis alguna rutina personal o en grupo antes de subir al escenario?
Siempre me repito a mí mismo que soy el mejor.
¿Qué dirías que caracteriza a cada miembro, tanto en lo artístico como en lo personal?
Seth tiene la esencia pura de un vocalista. Y SUI era como un gato.
Cuando estás sobre el escenario, ¿en qué momento te sientes más vivo?
Cuando puedo dejarlo todo al desnudo frente al público.
Al recibir los ánimos y las miradas del público, ¿qué emociones te despiertan? ¿Eso influye en tu manera de actuar?
A veces quiero crear una unión total para un live lleno de fuerza, y otras necesito estar solo para transmitir ciertas canciones. Pero siempre quiero que sea un intercambio de amor.
Para ti, ¿la música es una forma de sanar o más bien una batalla?
Para mí no es más que una batalla, jaja.
¿Ha habido momentos en los que sentiste que tu propia voz te salvaba?
Sí, a veces componiendo me doy cuenta de que “esto es justo lo que quería escuchar”. Depende de la canción, pero nunca he dudado de la música que he creado.
Durante esta gira, ¿hubo un instante que sintieras como un milagro gracias a estos miembros en concreto?
Cuando los dos se juntaron en Narita… aunque en realidad tenía que ser en Haneda.
Dentro de TRIAD, ¿quién dirías que es el más libre, el más sensible y el más divertido?
El más libre: Kouki.
El más sensible: SUI.
El más divertido: Seth.
Si tuvieras que describir el ambiente del camerino en una palabra, ¿cuál sería?
Un campo de batalla.
¿Hay algún objeto, amuleto o costumbre japonesa que siempre lleves contigo al actuar fuera?
Si puedo, siempre intento ir a la sauna el día antes del live.
Entre todos los regalos o mensajes de los fans, ¿hubo alguno que te marcara especialmente?
Uno de alguien que se convirtió en madre y ya no podía ir a los lives, pero me dijo que en su época de estudiante, los momentos más felices de su vida los vivió en los live houses.
¿Sueles mirar los comentarios o posts en redes sociales después de un live? ¿Cómo recibes esas reacciones?
Sí, siempre los veo. Y cada vez me nace la necesidad de superar esas expectativas en el siguiente live.
Cuando termina un live, ¿qué impresión te gustaría dejar en el público?
Que no están solos, que Kouki está aquí.
¿Qué piensas sobre el futuro de TRIAD? ¿Es un proyecto limitado o algo que ves continuando?
Si los tres conseguimos pulir aún más nuestro concepto, me gustaría seguir adelante.
Muchos fans en Europa esperan con ganas veros en directo. ¿Puedes contarnos un poco sobre lo que viene? ¿Hay países o ciudades a los que te gustaría ir?
Como muchos artistas van siempre a los mismos países, me gustaría cantar en lugares donde todavía no ha ido nadie, para la gente que sigue esperando.
Si pudieras enviarle un mensaje a tu yo del pasado, ¿qué le dirías?
Que le esperan un futuro y un paisaje más allá de lo que jamás pudo imaginar.
Para terminar, ¿puedes dejar un mensaje directo a los fans latinoamericanos que os recibieron con tanto cariño?
Volveré a Latinoamérica, sin ninguna duda.
Y cuando digo “sin ninguna duda” es porque ese futuro ya está decidido. Pero aunque estemos lejos, recordad esto: no estáis solos.

